Soy un cinéfilo sin remedio y, tal como yo, hay muchas personas que consumen una gran cantidad de películas. Sin embargo, hoy en día es difícil encontrar obras que no jueguen a la “segura”; los parámetros sobre lo que se puede hacer o no en la industria están muy inculcados tanto en los cineastas como en la audiencia. La convencionalidad es el enemigo de todo arte, y es en ese punto donde el sentido de explorar nuevas fronteras no es solo una opción, si no que una necesidad. Aquí es donde el cine extranjero brilla a favor de estas mentes curiosas, para encontrarnos con películas que rompen cualquier molde conocido e introducirnos en culturas nuevas y puntos de vistas totalmente distintos.
Si se busca a un cineasta que no tiene absolutamente ninguna relación con lo convencional, vale la pena ver el trabajo del maestro Park Chan-wook.

Con clásicos de culto como Old boy (2003), La Doncella (2016), Decisión de partir (2022) y ahora, el film que nos convoca, La única opción, Park Chan-wook demuestra ser una vez más un cineasta en el cual los años no hacen mella en su creatividad y los años transcurridos solo acrecientan su genio y confianza a la hora de plasmar una historia.
La Única Opción es una película bizarra, oscura, satírica e irreverente, como también ¿cómica? Si, también es una película hilarante y unas de las mejores obras del pasado año 2025 y que por fin podemos disfrutar en cines a lo largo del país.
El film cuenta la historia de Yoo Man-soo interpretado de forma magnífica por el gran Lee Byung Hun (Yo vi al diablo y El juego del calamar), el cual se muestra como un hombre devoto a su trabajo y a su familia y que, por infortunios del destino y el inevitable progreso corporativo, es despedido de la empresa a la cual ha dedicado más de la mitad de su vida.Esto sume al protagonista en una profunda depresión e inseguridad y donde cometer actos moralmente cuestionables parece ser la única opción para proveer a su familia y recuperar su destrozada confianza.
El trabajo actoral de forma unánime por todo el reparto es sublime. El film exige mucho a su protagonista el cual da, en mi opinión, su mejor actuación. Esto debido a la gran cantidad de situaciones y emociones a los que se enfrenta y que se ve respaldado con igual calidad por todo el elenco secundario.

El film trata temas muy variados, desde lo salvaje del mundo laboral y la presión social, como también el rol del hombre como proveedor y como su delgada línea moral puede romperse cuando el mundo que uno conoce parece dejarte atrás a favor del progreso. La película salta de un tema a otro de forma magistral y me encontré más de una vez riéndome incómodamente por las bizarras situaciones para un minuto después estar derechamente perturbado. Estos cambios de tono y ritmo son bruscos e impredecibles, pero jamás burdos, demostrando la confianza que posee Park Chan-wook en su propio estilo y de llevarlo a niveles que siempre nos sorprende.
El trabajo de edición, como también las maravillosas transiciones (sello de Park Chan-wook) hacen que el film nunca nos suelte de su núcleo, haciendo la experiencia muy entretenida durante sus dos horas y veinte minutos de duración.
También cabe mencionar el increíble trabajo de movimientos de cámara y cinematografía que, como en toda gran película, sirven a la historia en sí. Lo que transforma a la obra en un verdadero festín visual. Esto combinado con el excelente trabajo de audio y banda sonora vuelve a toda la experiencia muy merecedora de ser disfrutada en cines.
Esta película pasó desapercibida a los ojos de las nominaciones para los premios Oscars, y la verdad, no me molesta. Hay cineastas que están por encima de cualquier premiación. Y que sabemos, independiente del proyecto en el que se embarquen, obtendremos como audiencia una experiencia desafiante, entretenida, perturbadora y que nos queda en la mente días y semanas después de ver el film. “La Única Opción” es de esas películas que irremediablemente encontrarán su público para apreciarla y convertirla en algo que ningún premio le puede dar, el sello de estar viendo a un maestro en lo más alto de su arte.
